"Si tengo que escapar a algún lugar y esconderme del mundo para pasar el resto de mi vida, Asturias es la elección perfecta, por su clima y porque la gente es muy amable", ha dicho el cineasta Woody Allen, muy vinculado a esta tierra desde que en 2002 le concedieron el Premio Príncipe de las Artes.
Allen se ha expresado en estos términos durante un encuentro con el director del Centro Niemeyer de Avilés, Natalio Grueso, en el marco de la 63 edición del Festival de Cine de Cannes.
Con anterioridad a esta reunión, Allen y Grueso ya habían mantenido un desayuno de trabajo para hablar de la programación y de los contenidos con que se inaugurará, a finales de año o principios del próximo, el Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer, que se está levantando ya junto a la ría de Avilés.
A esta ciudad volverá Allen posiblemente antes de que termine 2010, aunque aún no hay fijada una fecha, ha señalado a EFE Grueso, que ha destacado la gran vinculación del cineasta con Asturias, Avilés y el Centro Niemeyer.
De hecho, Allen rodó en 2007 buena parte de una de sus últimas películas, "Vicky, Cristina, Barcelona", en exteriores del Principado de Asturias.
"Fue maravilloso rodar en Asturias y tuvimos muy buenas localizaciones, con gente muy cooperativa que lo hizo todo muy fácil. Me encantó el tiempo que pasé en Asturias y deliberadamente escribí parte del guión de Vicky, Cristina, Barcelona para poder pasar allí en Asturias algo de tiempo. Es el paraíso", ha reconocido Woody Allen al director del Centro Niemeyer.
Sobre este edificio, el director de "Días de Radio" y "Annie Hall" ha afirmado que es "un lugar perfecto" que, cuando esté en funcionamiento, "atraerá a muchos artistas y turistas y será un enorme plus para la cultura española, pero también europea".
"Al Niemeyer hay que darle la bienvenida por lo que va a aportar al cine al ser un lugar tan prestigioso dedicado a la cinematografía. Es muy placentero hacer películas cuando pueden verse en centros culturales como éste", ha añadido.
Allen, que es miembro del consejo asesor del Centro Niemeyer, también participará en el proyecto que éste va a impulsar junto a la Fundación Rossellini de Roma para homenajear al director de cine italiano Carlo di Palma, fallecido en 2004.
Di Palma dirigió la fotografía en trece de las películas de Woody Allen, que ha recordado también que quiso contar con él para su primer filme, "Coge el dinero y corre", pero que no pudo hacerlo porque ya estaba ocupado.
"Muchos años después, sin embargo, tuve la ocasión de trabajar con él y trabajamos juntos durante más de diez años. Fue fantástico rodar con Palma", "uno de los mejores directores de fotografía de los últimos tiempos" y "gran amigo", dijo.
El Niemeyer presentó ayer en Avilés los contenidos del homenaje que rendirá a este destacado representante del neorrealismo italiano.
