Esta patología crónica se caracteriza por ser un proceso degenerativo muy rápido y que afecta tanto a adultos como a niños
Un estudio presentado durante el 17º Congreso Europeo de Hematología
(EHA) evidencia que el síndrome hemolítico urémico atípico (SHUa) afecta
a cualquier órgano vital. En la cita celebrada en Ámsterdam (Holanda)
se ha derivado esta conclusión de las consecuencias de la
microangiopatía trombótica a nivel sistémico.
El SHUa "es una enfermedad rara que consiste en la activación crónica
e incontrolada del sistema del complemento con consecuencias
potencialmente mortales a nivel sistémico", explican los expertos.
Su origen está en una deficiencia genética de uno o varios genes
reguladores del complemento por la que se forman coágulos en los
capilares sanguíneos de todo el organismo. De este modo, se producen
daños repentinos en riñón, cerebro, corazón y otros órganos vitales,
explican.
En la actualidad, más del 50 por ciento de los pacientes fallecen,
necesitan diálisis o presentan daño renal permanente en el primer año
del diagnóstico. Estas graves consecuencias de la enfermedad "hacen que
sea de vital importancia el rápido diagnóstico y la intervención
clínica", aseveran los especialistas en síndrome hemolítico urémico
atípico.
Particularizando en el estudio, el 37 por ciento de los enfermos
tienen complicaciones a nivel del sistema gastrointestinal y otro 37 por
ciento, alteraciones a nivel cardiovascular. Además, el cien por cien
sufre afectación renal y "el 17 por ciento sufre complicaciones
neurológicas", concluyen.