
La privación de alimentos en Medio Oriente es particularmente penosa este año por los largos días de un verano abrasador. En algunos lugares, como Gaza, las dificultades se complican por apagones frecuentes.
El inicio del Ramadán es calculado en base a la luna nueva, que determina el comienzo del mes lunar musulmán.
Pero ese cálculo suele ser un ejercicio para demostrar el poder de una comunidad o una secta en la conflictiva región.
La mayoría de los musulmanes de la comunidad suní empezó el ayuno en la madrugada del miércoles, mientras los shiíes en Irán, Irak y Omán comenzarán a ayunar el jueves.
Musulmanes de toda Indonesia también iniciaron el ayuno. El ministro de Asuntos Religiosos, Suryadharma Ali, dijo anoche que la mayoría de los equipos de monitoreo desplegados en todo el país confirmó la observación de la luna nueva, que marca el inicio del Ramadán en el calendario lunar islámico.