¿Cómo surgió la idea de escribir «Miel y almendras»?
-Surgió en El Cairo, cuando acompañaba a una tía mía al salón de belleza y me presentó a sus amigas.Observándolas me di cuenta de que la peluquería era una especie de santuario donde aquellas mujeres hablaban sobre sus vidas, sin tapujos, con naturalidad. Era como una terapia en la que todas ejercían de psicólogas y de pacientes a la par.
-Y en su novela traslada el salón a Beirut. ¿Por qué?
-Porque quería contar cómo es la vida en un país que es el puente de Oriente y Occidente. Antes de la guerra civil el Líbano era conocido como «la Suiza de Oriente», ahora no se le podría calificar así porque se trata de un país en reconstrucción, pero continúa siendo el más abierto de todos los de la zona; podría decirse que es el más mediterráneo de los países de Oriente próximo.
-Y usted aprovecha las confidencias de sus cuatro protagonistas para contar lo que ocurre.
-Yo no he querido hacer una novela sobre la política o la guerra en el Líbano, lo que pretendía era contar la vida cotidiana de una país a través de las charlas de cuatro amigas que sólo tienen en común el salón de belleza, porque pertenecen a distintas clases sociales, no tienen la misma religión ni el mismo nivel cultural, pero sí las mismas necesidades y problemas. La mujer libanesa vive entre la tradición y la modernidad, pero es muy libre, por eso es la referencia de la mujer en los países de la zona.
-Usted es periodista y ha escrito, además de sus libros, varias guías de restaurantes. ¿Con qué comida se queda?
-Con la mediterránea, sobre todo con la española, pero comida en España. Digo esto porque yo vivo en Nueva York, he viajado por todo el mundo, y puedo asegurarle que no es lo mismo una paella en Valencia que en el mejor restaurante del mundo.
-¿Aunque los ingredientes sean los mismos?
-Un sofrito puede llevar los mismos ingredientes, pero si la tierra donde brotaron el pimiento o el tomate no es la misma, los sabores y los olores tampoco lo son. En Nueva York hay muchos restaurantes de cocina mediterránea y le puedo asegurar que las chuletillas de lechal, mi plato favorito, no tienen nada que ver con las de aquí.
-Líbano, España, Estados Unidos, ¿qué le atrae de cada uno de ellos?
-En Líbano están mis raíces, en España, tradiciones y Nueva York donde vivo, la energía en estado puro, el centro del mundo.