El recital del Barça no borró la preocupación del rostro de Guardiola, molesto por la durísima entrada de Ujfalusi sobre La Pulga, que salió en camilla del césped con el tobillo derecho hecho papilla. “No está bien, anda dolido, triste y lloroso, mañana [hoy] le harán pruebas pero se descarta que sea una fractura, que era lo que nos temíamos”, dijo el técnico. “Los doctores nos dirán cómo se encuentra, pero las imágenes son las que son”, dijo el técnico, dirigiéndose a los periodistas. “Ustedes han visto también, y ustedes que escriben artículos, tienen una responsabilidad sobre los comportamientos con sus insinuaciones”, apuntó el preparador azulgrana, que como mínimo no podrá contar con La Pulga, con una distensión del ligamento lateral interno del tobillo derecho, por un periodo de 15 días. “Con esto no quiero decir que el Atlético haya sido violento”, agregó. “No sería cierto y tengo una responsabilidad. Las sospechas son malas, pero Messi es el jugador menos tramposo, no se tira, solo intenta jugar bien y que lo hagan los demás… Los árbitros no tienen que proteger a Cristiano o a Messi, sino a todo el mundo”, esgrimió Guardiola. “Los colegiados no deberían ser tan permisivos porque luego pasan desgracias como estas”, añadió Valdés. “Ujfa siempre intenta sacar el balón y no hacer daño”, le defendió Simao.
Los servicios médicos del Barcelona no pudieron hacerle anoche las pruebas necesarias al futbolista -que lleva 11 goles en otros tantos encuentros contra el Atlético- para cerrar un pronóstico más exacto, aunque no descartan que su recuperación se alargue hasta las cuatro semanas. A la espera del informe de hoy, Messi abandonó el Calderón en muletas, menos preocupado que en los primeros instantes que siguieron a la falta de Ujfalusi, cuando tenía el pie como un tomate y no podía apoyarlo en el suelo por el dolor.
Quique Flores también mostró su consternación por el resultado de la entrada a destiempo del defensor checo: “No he hablado con Ujfalusi, y aunque vista desde fuera no se ha visto espectacularmente fea en un partido tan intenso, es una entrada que acaba mal y espero que no vaya a más”.
“Ya dije que para ganar debíamos alcanzar la perfección, pero la tuvieron ellos desde el primer minuto”, comentó Quique. “No estuvimos cerca de nuestra mejor versión, sobre todo en el primer tiempo, pero claro, cuando juegas contra un equipo con tantos recursos… Hay que ser consciente de que delante estaba el Barça”.
Quique también reconoció que quizás forzó la titularidad de Agüero: “Por el Kun tengo adoración, es un tipo comprometidísimo, quería estar en el partido y los médicos dieron su visto bueno. Pero es verdad que su respuesta física no ha sido la que, como entrenador, me esperaba; y jugar contra el Barcelona en inferioridad es entregar el partido”.
Y más si Iniesta, Xavi y Busquets rozan el cum laude. “Con esta gente se puede ir a donde haga falta, ha sido un espectáculo”, dijo Guardiola, que despidió lanzando un capote al Atlético: “Si van siempre a este nivel de agresividad y de actitud son capaces de ganar a cualquiera. Incluso al Madrid”.