Los trabajadores del Teatro Real anuncian “paros, movilizaciones y huelga” de cara a la nueva temporada del coliseo madrileño el próximo mes de septiembre. Para el inicio de temporada, los días 7 y 9, está programado hasta ahora la ópera Moisés y Aarón, de Arnold Schönberg, en versión concierto, aunque de hacerse efectivo el paro no llegaría a interpretarse. A pesar de que la decisión no es todavía definitiva, el comité de empresa convocará una asamblea para someter a votación la huelga cuando los trabajadores regresen de sus vacaciones, el 26 de agosto. Así lo ha avanzado a este periódico el presidente del comité, Iván Ortega, que ha añadido que el principal culpable del descalabro de más de un millón de euros es el director artístico, Gerard Mortier, apoyado por el Patronato de la institución y su presidente, Gregorio Marañón, “que se lo permite”.
“Mortier nos está llevando a la ruina. Se ha dedicado todos estos años a hacer óperas como shows que han sido un desastre económico y han dejado al teatro sin público”, ha declarado Ortega, que asegura que durante los doce años que lleva trabajando en el coliseo, “nunca había visto el teatro con la mitad del público en las butacas”.
Lo que ha llevado a los trabajadores a plantearse esta decisión es, según indica el presidente del comité, que el director artístico está apostando por creaciones que están por encima de las posibilidades del Real y del momento de crisis por el que pasa la institución: “El hecho de que Gerard Mortier se permita programar seis nuevas producciones este año, habiendo muchísimas reposiciones propias que saldrían mucho más económicas, y que se permita hacer diez noches del Real, mientras que el años pasado tuvimos siete, de las cuales seis fueron muy deficitarias, es lo que nos ha empujado a ir a la huelga indefinida a partir de septiembre”, sentencia Ortega.
Asimismo, en el comunicado, el comité de empresa del Teatro Real señala que, tras las negociaciones mantenidas en los últimos meses, la Fundación Teatro Real “ha dado por concluidas las mismas sin llegar a un acuerdo con los representantes de los trabajadores y ha decidido despedir a las personas que llevan levantando el telón durante más de una década, en vez de afrontar directamente los grandísimos problemas que tiene esta institución”.
El conflicto original viene del pasado mes de abril, cuando el Real abrió la caja de Pandora al reclamar a cada empleado una cantidad correspondiente al 5% de su salario de los dos últimos años, para que la empresa saldara una deuda de un millón de euros. El 18 de julio, dice el comunicado enviado hoy a Europa Press, la empresa “dio una propuesta a los trabajadores sabiendo que, para la votación, más de la mitad se encontraban ya de vacaciones”, y que en caso de no ser aceptada esta bajada del sueldo, la Fundación “empezaría a dar vacaciones de forma indefinida”.