Los actuales gestores de la entidad procedieron a incautar todo este material, del que forman parte incluso 12.000 gafas conmemorativas del ascenso a Primera conseguido en Burgos en 1994. Este ingente stock ha sido trasladado al estadio Benito Villamarín y desde esta tarde son cientos los aficionados del Betis los que han acudido para hacerse con alguna camiseta o prenda deportiva de su equipo de pasadas temporadas. Las colas alrededor del estadio bético han sido impresionantes. En este gigantesco outlet, los hinchas béticos han arrasado literalmente con las camisetas de Prats, Alfonso, Finidi y Jarni, jugadores determinantes en el conjunto verdiblanco que jugó la final de Copa de 1997 y alcanzó la cuarta plaza, empatado puntos con el Deportivo, tercero, en la campaña 1996-1997. También se podrán encontrar camisetas de jugadores importantes en los últimos años del equipo andaluz, caso de Denilson, Assunçao, Vidakovic o el héroe del último ascenso, en 2001, el delantero argentino Gastón Casas.
Ninguno de los actuales gestores del Betis conoce el motivo por el que Lopera acumuló durante tantos años esta cantidad de material deportivo, aunque intuyen que la razón puede ser económica. Incluso alguno lo atribuye al peculiar carácter del que fue consejero delegado durante 18 años. Lo que sí han detectado para su disgusto es que Lopera pasaba un alquiler mensual al propio Real Betis por guardar todas estas pertenencias, tal y como se ha demostrado en la instrucción del juicio por presunto delito societario de Lopera al frente de la gestión de la entidad. Ahora, y ante la impresionante respuesta de los béticos, el club podrá alimentar, al menos en una pequeña parte, sus alicaídas arcas.