El PP ha perdido cuatro puntos en intención de voto en cuatro meses. Si hoy se celebrasen las elecciones, los populares obtendrían el apoyo del 36,6% del electorado, frente al 40,6% que registraron en abril. Son datos del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que muestra también que el PSOE conseguiría el 29,9% de las papeletas, prácticamente el mismo resultado que en la encuesta anterior. Esto sitúa a los socialistas a 6,7 puntos de los populares, ventaja que en abril era de 11.
Respecto a las elecciones del 20 de noviembre, la caída del PP es mayor, de ocho puntos. Entonces los populares ganaron con el 44,6% de los votos. El resultado de los socialistas es ligeramente mejor, de 1,2 puntos. El PSOE apenas son receptores del apoyo que pierde su principal rival político.
Las medidas que está adoptando el Ejecutivo acentúan cada vez más su desgaste, algo que queda patente en cada sondeo. Este es el tercer barómetro que el CIS publica con intención de voto desde que Mariano Rajoy está en La Moncloa. En el anterior, el PP ya perdió algo más de dos puntos respecto a enero.
Las entrevistas de este último sondeo fueron realizadas entre el 2 y el 10 de julio, cuando ya se conocía que España había tenido que solicitar a la Unión Europea un rescate para la banca de hasta 100.000 millones de euros. La decisión se tomaba un sábado, después de que el Gobierno hubiese negado en reiteradas ocasiones que fuera a ser necesaria.
Durante el periodo en el que se realizó la encuesta aun no se conocía el ajuste más duro de la democracia. El presidente anunció el 11 de julio en el Congreso un amplio paquete de medidas con severos recortes para funcionarios, parados y dependientes y subidas de impuestos para lograr un ajuste de 65.000 millones de euros en los próximos dos años. Ese paquete incluye cuestiones como la subida del IVA, también negada reiteradamente, o la reducción de la prestación por desempleo, así como recortes a los empleados públicos, lo que ha provocado numerosas manifestaciones de estos trabajadores desde entonces.
Esto venía a sumarse a los presupuestos más restrictivos aprobados hasta la fecha, con polémicas iniciativas como la amnistía fiscal, la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares o un recorte de 10.000 millones de euros en sanidad y educación. Y las medidas adoptadas a finales de diciembre, entre las que se adoptaron la subida del IRPF y del IBI.
El barómetro de Metroscopia para EL PAÍS del mes de julio, el primero realizado tras la aprobación de las últimas medidas, recogió una caída mayor del PP, con una pérdida de siete puntos en menos de un mes. Con una subida de solo 1,6 puntos, el PSOE, no obstante, no terminaba de recoger votos de esa precipitada caída del partido que gobierna.