La Comisión Europea ni se inmuta. Desde hace dos años, cuando comenzó la crisis de la deuda que ha descabezado a más de una docena de gobiernos en la Unión Europea, la CE se mantiene inalterable ante el vaivén de los mercados pese a la angustia que viven las capitales.
Así sucedió ayer ante el nuevo récord registrado en la prima de riesgo de España, que alcanzó los 511 puntos básicos sin que el departamento de Economía que dirige Olli Rehn cambiara un ápice su discurso. «No, eso no nos preocupa», manifestó el portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj, quien lo importante sigue siendo mantener los esfuerzos de consolidación fiscal y de reformas estructurales para volver a la senda del crecimiento. Los movimientos especulativos a corto plazo en los mercados no centran la atención del Ejecutivo comunitario, que por otra parte considera que ni el desplome de las acciones de Bankia ni el récord de la prima de riesgo «justifican reabrir las recomendaciones que se han preparado para España» y que se harán públicas mañana 30 de mayo.
Las recomendaciones macroeconómicas se aprobarán formalmente en la cumbre de líderes europeos de los días 28 y 29 de junio, pero mañana se conocerán en detalle los consejos de Bruselas a las capitales.
La Comisión, que mantiene en la práctica la línea ortodoxa alemana de la austeridad, pone sus esfuerzos en conseguir redirigir el déficit público, después de que el Gobierno haya comunicado un nuevo desvío del 0,4% ,debido a las comunidades autónomas, que sitúa la cifra final de 2011 en el 8,9%. Por ello, el miércoles valorará si son necesarios nuevos ajustes presupuestarios en 2012 y en 2013 para cumplir el objetivo de rebajar el déficit al 3% del PIB el próximo año.
Ahora bien, la Comisión ha evitado en todo momento valorar la hipotética necesidad de España de recurrir al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) para financiar su banca. Del mismo modo, no se ha pronunciado sobre la actuación de Banco Central Europeo, que ha cumplido ya once semanas sin comprar deuda en el mercado secundario.
«El BCE ha demostrado que está dispuesto a asumir un papel central para enfrentar la crisis de deuda en Europa y ha tenido un papel muy importante para apoyar a países bajo presión como Italia y España», se limitó a decir el portavoz.
El Ejecutivo comunitario también se pronunciará mañana sobre el último plan de saneamiento de Bankia y la ayuda que recibieron CatalunyaCaixa, NovacaixaGalicia y Banco de Valencia.